Cristino Garcia Granda nacio en la parroquia de Viodo (Gozon)el 3 de Junio de 1913(otras fuentes lo hacen nacer en Sama De Langreo,en 1914)
Formando parte de un destacamento de mineros,participo en la insurreccion asturiana de Octubre de 1934 contra el intento de implantar en España el fascismo por la via “legal”.Siendo el responsable del comando que asalto el Banco de España de Oviedo,llevandose 16 millones de pesetas,dinero que se invirtio en las armas del levantamiento.
En el momento de producirse el alzamiento Cristino se encuentra en Sevilla como fogonero a bordo del barco Luis Adaro,amotinandose junto a otros compañeros y trayendolo al puerto de Aviles(otras fuentes dicen que a Gijon)cargado de armas.Ya en Asturias se incorpora a una unidad de dinamiteros.

A partir de aqui recogo de varias fuentes:
Al caer Asturias pasa a Cataluña, donde se reincorpora al Ejército republicano. Combate, como teniente, en el batallón especial de la XI División, mandada por el coronel Líster y pasa después al famoso XIV Cuerpo de Guerrilleros, que realizaba incursiones detrás de las líneas franquistas. Tras la caída de Cataluña se exilió en Francia, donde volvió a trabajar en las minas de carbón. En ellas, tras la ocupación nazi, organizó un grupo de guerrilleros que con el tiempo se convirtió en la famosa III División. El también asturiano Alberto Fernández –colaborador de La Nueva España hasta su fallecimiento– dice en su libro La España de los maquis: «Gard: zona donde hubo acción guerrillera importante, sobre todo en la región minera y en las comarcas de Nimes y Alés. El recuerdo de las batallas de los guerrilleros en este departamento está ligado al de un héroe convertido en mártir por el régimen de Franco: Cristino García, héroe de la Resistencia francesa llamado “el Libertador de Tres Departamentos”, que había dirigido también el asalto a la cárcel de Nimes y liberado allí a numerosos presos, y jefe del grupo español que combatió a los alemanes en La Madeleine, donde capturó a numerosos presos, y mucho material de guerra. Cristino García fue detenido en España en 1945 en compañía de once antifranquistas más, todos ellos antiguos guerrilleros en Francia (lo que según las franquistas era un agravante)». Su acción más destacada fue la célebre «Batalla de la Madeleine», en que al frente de 36 guerrilleros tendió una emboscada a una columna motorizada nazi en retirada compuesta de 1900 soldados. Tras más de un día de combate, 1300 alemanes se rindieron y el feje de la columna, teniente general Honrad Nietzsche, se suicidó por no aguantar la humillación de haber sido vencido por los «maquis» españoles. Por ello no puede sorprender que el 25 de octubre de 1946 el general Olleris, jefe de la IX Región Militar francesa, dictase este orden del día a título póstumo: Cristino García, teniente coronel, resistente de los primeros, dotado de un alto espíritu de organización y de combate. Ha tenido bajo su mando las Brigadas Españolas de los Departamentos de Lozére, Ardéche y Gard. Por sus ataques repetidos en la zona minera impidió el trabajo durante muchos meses. Organizador del asalto a la prisión de Nimes, liberó a los detenidos políticos. Bajo sus órdenes se libró el combate al enemigo en La Madeleine y el Escrimet, haciendo, pese a la desproporción de fuerzas y material, 1300 prisioneros alemanes y 600 muertos y heridos en estas operaciones dirigidas por un jefe excepcional. Esta citación comporta la atribución de la Cruz de Guerra con estrella de plata. Por su parte, el historiador Daniel Arasa dice: «En el Consejo de Guerra a Cristino García el abogado defensor trató de exculparle diciendo que venía engañado a España. Pero Cristino le interrumpió y dijo que él había venido a España perfectamente convencido a luchar contra el franquismo y que volvería a hacerlo. Si difícilmente se hubiera salvado, con tales palabras su condena a muerte era segura».
FUENTE:Asociacion cultural Wenceslao Roces.
De nada valieron las presiones del Gobierno francés del general De Gaulle, quien, tras la muerte del gozoniego, cerró la frontera gala a España como represalia.
Tras algun tiempo prisionero en la carcel militar de Alcala de Henares el 21 de Febrero de 1946 en el campo de tiro de Campamento en Madrid el comandante de las fuerzas francesas de interior(FFI)Cristino Garcia Granda fue pasado por las armas.
OTRAS FUENTES:Jose Manuel Garcia Peruyera.
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A principios del siglo XVII Norteamérica era muy parecida a lo que había sido cinco mil años atrás: una enorme tierra salvaje poblada por una complicada red de culturas tribales. Aunque estos pueblos viven en armonía con su entorno, las relaciones entre ellos son más difíciles. Y una intromisión desde fuera es lo único que hace falta para romper el equilibrio. En un día primaveral de abril de 1607, tres pequeños barcos con 103 hombres a bordo entran en este mundo procedentes de su tierra inimaginablemente lejana, el reino de Inglaterra, a cinco mil kilómetros al este. En nombre de su patrocinador, la Virginia Company, buscan introducir su cultura, religión y economía en la costa de lo que consideran el nuevo mundo. El buque insignia de la pequeña flotilla se llama Susan Constant. Encadenado bajo cubierta se encuentra un rebelde de veintisiete años llamado John Smith (Colin Farrell), condenado a la horca por insubordinación. Veterano de numerosas guerras europeas, Smith es un buscador de fortuna… aunque la fortuna a menudo le ha dado la espalda. Aún así, es enormemente popular y tiene demasiado talento como para que su propia gente le cuelgue y por este motivo le libera el capitán Christopher Newport (Christopher Plummer) poco después de fondear. Lo que no saben Newport ni su grupo de colonos es que han ido a dar a los dominios de un desarrollado imperio cuyo rey es el poderoso jefe Powhatan (August Schellenberg). Desde el principio los ingleses –extraños en una tierra desconocida– no pueden, y en algunos casos no quieren, valerse por sí mismos. Smith va en busca de ayuda de la tribu local y conoce a una joven, terca e impetuosa, cuya familia le ha puesto el apodo cariñoso de Pocahontas, que significa “juguetona”, y que es además la favorita de Powhatan. En poco tiempo surgirá un vínculo tan fuerte entre Smith y Pocahontas (Q’Orianka Kilcher) que trasciende la amistad e incluso el romance y que se convertirá en la base de una de las leyendas americanas más duraderas.